República Bolivariana de Venezuela
Universidad Bicentenaria de Aragua
Vicerrectorado Académico Decanato de Investigación, Extensión y Postgrado
Doctorado en Ciencias de la Educación




EDUCACIÓN AXIOLÓGICA Y PAZ CONVIVENCIAL
AXIOLOGICAL EDUCATION AND PEACE CONVIVENCIAL





ADRIANA MILAGRO CHIVIDATTE
Abogada MSc. en Derecho Penal y Criminología (UBA)
Doctoranda en Ciencias de la Educación (UBA)
chividatte39@gmail.com



Resumen
El presente trabajo aborda el tema de los fundamentos de la Educación para la Paz, su objetivo se dirige a exponer y reflexionar acerca de los fundamentos axiológicos de la Educación para la Paz. Esto se logra por medio de un análisis basado en referentes teóricos.
Se plantea la Educación para la Paz como un derecho humano, el cual se fundamenta en valores, objetivos y prácticas que investigan el desarrollo integral del ser humano.
Palabras clave:
Educación para la paz, fundamentos, derecho humano.

Abstract
The main objective of this paper on fundamentals of education for peace is to explain and to think about the axiological principles of education for peace. This will be achieved through an analysis based on theoretical references. It proposes education for peace as a human right based on values, targets and practices looking for the integral development of the human beings.
Keywords:
Education for peace, basis, human right

   INTRODUCCIÓN
La cultura de la paz y la convivencia constituye un elemento dinamizador de la realidad interactiva que se apoya en la escuela el cual constituye el espacio geográfico y social de formación de ciudadanía y de participación comunitaria donde se asume la actividad educativa.
En síntesis, este lugar tiene innumerables y complejas interacciones. Ella debería contribuir con la socialización, adaptación de las personas a la paz y la convivencia escolar pacífica, y al proceso de reflexión y acción. Pero, en muchos casos se desarrollan situaciones que generan intimidación, malos tratos, intimidación, abusos y agresiones psicológicas (Pérez, E., 2004)
Bajo este contexto, el escenario educativo debe promover un sistema de interacciones sinérgicas que posibilite la promoción de valores de tolerancia, justicia, solidaridad, respeto a los derechos humanos y la no discriminación cónsonos al desarrollo de una pedagogía que se despliegue en el ámbito de las relaciones humanas construidas sobre la plataforma de la cooperación y participación en función de aprehender la pluralidad de pensamientos de los otros en un mundo de símbolos y significantes comunicativos para alcanzar la cultura en paz y la convivencia ciudadana.
Por consiguiente, la educación, tiene una connotación sustancial conforme a los principios de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en el deber de todos, en tanto se contribuya la pedagogía centrada en la paz y la convivencia desde la perspectiva de los valores éticos, morales y emocionales; con profunda conciencia de identidad local, regional, con una visión indígena, afrodescendiente, latinoamericana, caribeña y universal.
El proceso educativo, en una sociedad democrática, norma el comportamiento y la formación de ciudadanía, basada en la honestidad, el respeto, responsabilidad, solidaridad, amor y tolerancia. Asimismo, la educación regula y promociona el respeto a los derechos humanos en un ámbito ideal para asumir destrezas y herramientas intelectivas en la resolución de los conflictos emergentes a través de caminos de mediación que envuelven al ser humano en sus necesidades de comunicación con los demás, en la dinámica del sistema de relaciones psicosociales.
Esta posibilidad es propicia para enriquecer el conocimiento fundamentado en la participación protagónica y fortalecimiento del Poder Popular en las circunstancias derivadas de la conexión con la escuela como espacio de formación de ciudadanía y de participación comunitaria con los hechos sociales que le circundan al ejercer carácter intersubjetivo focalizan una nueva cultura de convivencia en su influencia transformativa desde adentro, para la reconstrucción de paz y ciudadanía en la convivencia escolar al enfocar las dimensionalidades de formación del ser humano en el sentido integral, e incluso, para ir incorporando a la familia en una extensión multisémica de sus significados de cercanía con los otros.

DESARROLLO
Axiología
La etimología de axiología nos lleva al vocablo francés axiologie, que, a su vez, procede del griego. En concreto, es fruto de la suma de tres componentes de dicha lengua claramente delimitados:
-El adjetivo “axios”, que puede traducirse como “valioso”.
-El sustantivo “logos”, que es sinónimo de “tratado”.
-El sufijo “-ia”, que se utiliza para indicar “cualidad”.
Axiology
The etymology of axiology takes us to the French word axiologie, which, in turn, comes from the Greek. Specifically, it is the result of the sum of three clearly defined components of the language:
-The adjective "axios", which can be translated as "valuable".
-The noun "logos", which is synonymous with "treaty".
-The suffix "-ia", which is used to indicate "quality".

FUNDAMENTOS AXIOLÓGICOS DE LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ
La axiología se refiere a la teoría de los valores, que obedecen a contextos históricos y culturales, lo cual, según Bernardini (2010), implica que están vinculados con la conciencia o capacidad valorativa del ser humano, formada por el contexto en el que se ha desarrollado. Además, poseen determinadas características (Scheler, Ortega y Gasset citados por Bernardini, 2010), las cuales se refieren a: su forma de ser se constituye en ser valiosos, son objetivos, puesto que no dependen de preferencias individuales, no son independientes del ser, presentan un aspecto negativo y uno positivo, se caracterizan por la cualidad
y se ordenan jerárquicamente. Se refieren a preferencias justificadas, principios interiorizados derivados de experiencias pasadas y son elegidos libremente (Kluc-khohn, Machotka, Jacob y Flink, citados por Rodríguez, 1995).
Así, se considera que educar para la paz es una forma de educar en valores, pero unos valores específicos como la cooperación, la solidaridad, la justicia, el respeto, el amor, la comprensión, la libertad, la autonomía, la aceptación y aprecio a las diferencias, entre otros. Además, incluye la crítica y reflexión acerca de los aspectos negativos de los valores o su antítesis como la competencia, el individualismo, la indiferencia, la discriminación, la opresión, la injusticia, la falta de solidaridad, la incomprensión...
Se puede afirmar que se han dado cambios axiológicos en lo que respecta a una renovación de los valores en la Educación para la Paz, estos se establecen, de acuerdo con Rodríguez (1995), en tres ejes fundamentales: la armonía personal, la armonía social y la armonía ambiental. Dicho esto, la razón es relevante, pero ya no tiene la misma trascendencia que en la Modernidad, se le da más significado a la afectividad, aunque se entiende que el ser humano es integral y no se separa de su razón del todo, pero persiste una actitud crítica ante la razón.
Educar en valores permite generar una visión más clara para la concreción de
de una sociedad basada en valores democráticos y pluralistas, en la cual se genere una convivencia asentada en normas éticas comunes, que competen a la educación como socializar, vivenciar, enseñar por medio de los procesos de aprendizaje en el curriculum explícito y el curriculum oculto. También, es conocer y respetar la “condición humana”, el ser humano integral en su “ser”, en una constante construcción y conocimiento, diferente y cambiante; es aprender a reconocernos en la humanidad del otro/a en su diferencia y en un proceso de autoconstrucción social conjunto. Esto lleva a reconocer las necesidades, logros, alegrías, tristezas humanas para reconocer la humanidad propia y la de otras personas, hacia un entendimiento mutuo y solidario.
Se entiende a su vez, por valor moral todo aquello que lleva al hombre a defender y crecer en su dignidad de persona, el valor moral perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón. Depende exclusivamente de su elección libre, el sujeto decide alcanzar dichos valores y esto solo será posible basándose en esfuerzo y perseverancia. Se puede decir que la existencia de un valor es el resultado de la interpretación que hace el sujeto de la utilidad, deseo, importancia, interés, belleza del objeto. Es decir, la valía del objeto es en cierta medida, atribuida por el sujeto, en acuerdo a sus propios criterios e interpretación, producto de un aprendizaje, de una experiencia, la existencia de un ideal, e incluso de la noción de un orden natural que trasciende al sujeto. Los valores morales surgen primordialmente en el individuo por influjo y en el seno de la familia. Para que se dé esta transmisión de valores son de vital importancia la calidad de las relaciones con las personas significativas en su vida, sus padres, hermanos, parientes y posteriormente amigos y maestros.

LA EDUCACIÓN EN VALORES EN LA FAMILIA
La familia muestra a sus miembros lo que espera de ellos teniendo en cuenta lo que se ve como deseable y valioso en la sociedad. Bronfenbrenner (1987) propone un modelo que incluye cuatro sistemas para entender la realidad en la que están incluidas las familias:
-En el nivel del macrosistema, se ubican las creencias de una cultura, las leyes que regulan una sociedad, los mitos y los valores que se aprecian en un determinado grupo social. En él también residen los mensajes que se transmiten en los medios de comunicación social, los clichés, los estereotipos y lo que es valorado como deseable respecto a lo que puede considerarse una "buena familia".
-En el nivel exosistema se ubican todas las influencias de agentes externos que tiene la persona, que aunque no estén en directo contacto con ella, tienen impacto sobre la misma. En el tema que nos ocupa, los valores manejados por la familia extensa y por los amigos tienen influencia en los padres, ya sea para tomarlos como ejemplo y reproducirlos en su propia familia o para vivirlos como reto y conflicto. El autor reserva el concepto mesosistema a la relación existente entre dos o más sistemas que tienen estrecha influencia en la persona. El ejemplo más claro de relación a nivel del mesosistema lo constituye la relación entre familia y escuela. En general justamente, a la hora de elegir el centro educativo para los hijos uno de los aspectos a tener en cuenta es la compatibilidad de los valores asumidos por ambas.
-Por último, en el microsistema es donde residen las relaciones más próximas e íntimas que una persona tiene con el entorno, en palabras del mismo Bronfenbrenner el microsistema "constituye un patrón de actividades, roles y relaciones interpersonales que la persona en desarrollo experimenta en un entorno determinado, con características físicas y materiales particulares". La familia es un ejemplo claro de microsistema.
 Características de cada valor
Existen características que a pesar de la diversidad de cultura y de pensamientos, son comunes para determinar si un valor realmente lo es, así pues a continuación se presenta las características de cada valor y su escala de importancia: ¿Qué hace que algo sea valioso? La humanidad ha adoptado criterios a partir de los cuales se establece la categoría o la jerarquía de los valores. Algunos de esos criterios son: -Durabilidad: los valores se reflejan en el curso de la vida. Hay valores que son más permanentes en el tiempo que otros. Por ejemplo, el valor del placer es más fugaz que el de la verdad.
(b) Integralidad: cada valor es una abstracción íntegra en sí mismo, no es divisible.
(c) Flexibilidad: los valores cambian con las necesidades y experiencias de las personas.
(d) Satisfacción: los valores generan satisfacción en las personas que los practican.
(e) Polaridad: todo valor se presenta en sentido positivo y negativo; todo valor conlleva un contravalor.
(f) Jerarquía: hay valores que son considerados superiores (dignidad, libertad) y otros como inferiores (los relacionados con las necesidades básicas o vitales). Las jerarquías de valores no son rígidas ni predeterminadas; se van construyendo progresivamente a lo largo de la vida de cada persona.
 (g) Trascendencia: los valores trascienden el plano concreto; dan sentido y significado a la vida humana y a la sociedad.
(h) Dinamismo: los valores se transforman con las épocas. (i) Aplicabilidad: los valores se aplican en las diversas situaciones de la vida; entrañan acciones prácticas que reflejan los principios valorativos de la persona.

(j) Complejidad: los valores obedecen a causas diversas, requieren complicados juicios y decisiones. Clasificación de los valores y su escala de importancia:

Valores Religiosos
Fin Objetivo: Dios
Fin Subjetivo: Santidad
Actividades: Culto interno y externo, virtudes sobrenaturales
Preponderancia: Toda la persona dirigida por la Fe.
Necesidad que satisface: Autorrealización
Tipo de Persona: Santo
Ciencia que lo estudio: Teología

Valores Morales
Fin Objetivo: Bondad
Fin Subjetivo: Felicidad
Actividades: Virtudes humanas
Preponderancia: Libertad dirigida por la razón
Necesidad que satisface: Autorrealización
Tipo de Persona: Íntegra
Ciencia que lo estudio: Ética

Valores Estéticos
Fin Objetivo: Belleza
Fin Subjetivo: Gozo de la armonía
Actividades: Contemplación, creación, interpretación
Preponderancia: Toda la persona ante algo material.
Necesidad que satisface: Autorrealización
Tipo de Persona: Íntegra
Ciencia que lo estudio: Estética

Valores Intelectuales
Fin Objetivo: Verdad
Fin Subjetivo: Sabiduría
Actividades: Abstracción y Construcción

Preponderancia: Razón
Necesidad que satisface: Autorrealización
Tipo de Persona: Íntegra
Ciencia que lo estudio: Lógica

Valores Afectivos
Fin Objetivo: Amor
Fin Subjetivo: Agrado, afecto, placer
Actividades: Manifestaciones de afecto, sentimientos y emociones
Preponderancia: Afectividad
Necesidad que satisface: Del Yo
Tipo de Persona: Sensible
Ciencia que lo estudio: Psicología

Valores Sociales
Fin Objetivo: Poder
Fin Subjetivo: Fama, prestigio
Actividades: Relación con hombre masa, liderazgo, política
Preponderancia: Capacidad de interacción y adaptabilidad
Necesidad que satisface: Sociales
Tipo de Persona: Famosa, líder, política
Ciencia que lo estudio: Sociología

Valores Físicos
Fin Objetivo: Salud
Fin Subjetivo: Bienestar Físico
Actividades: Higiene
Preponderancia: Cuerpo
Necesidad que satisface: Fisiológicas
Tipo de Persona: Atleta
Ciencia que lo estudio: Medicina

Valores Económicos
Fin Objetivo: Bienes, riqueza
Fin Subjetivo: Confort
Actividades: Administración

Preponderancia: Cosas a las que se da valor convencional
Necesidad que satisface: Seguridad
Tipo de Persona: Hombre de Negocios
Ciencia que lo estudio: Economía

El concepto de valor, abarca contenidos y significados diferentes y ha sido abordado desde diversas perspectivas y teorías. En sentido humanista, se entiende por valor lo que hace que un hombre sea tal, sin lo cual perdería la humanidad o parte de ella. El valor se refiere a una excelencia o a una perfección. Por ejemplo, se considera un valor decir la verdad y ser honesto; ser sincero en vez de ser falso; es más valioso trabajar que robar. La práctica del valor desarrolla la humanidad de la persona, mientras que el contravalor lo despoja de esa cualidad (Vásquez, 1999, p. 3). Desde un punto de vista socio-educativo, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social.
En este aspecto la Educación para la Paz intenta responder a una serie de situaciones problemáticas y antiéticas que limitan los valores dirigidos a promover una cultura de paz, la vivencia de los derechos humanos y el respeto a la dignidad de la persona, como lo son la discriminación, el racismo, la violencia, el irrespeto a los derechos de otras personas.
Su intencionalidad, no es una educación neutral, posee objetivos y valores definidos que cumplir, transmitir y enseñar; estos son políticos, económicos, ideológicos u otros. Así, se reconoce que la educación, en general, es política, porque incluye intereses de transformación y de incidencia en la sociedad guiados en valores específicos. Rodríguez (1995: 17) plantea que “El aprendizaje escolar responde más al «para qué» que al «qué» de lo aprendido”.

LA PAZ CONVIVENCIAL  EN LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA ESCOLAR
Los procesos de transformaciones políticas, culturales, económicas y educativas, que se plantean en el ámbito local, regional, nacional, indígena, afrodescendiente, latinoamericana, caribeña y universal de interactuación social, hacia la búsqueda iluminativa constante de vivencias que cobran fuerza en el sendero de la pedagogía centrada en la paz y convivencia ciudadana, sostienen el trasfondo entendido de una educación posible, que eleve el sentido de la formación en valores, al resaltar actitudes y conductas de ciudadanía, para reconocernos como personas que requieren interactuar en la dinámica de relaciones efectivas y afectivas con los demás, lo cual se considera un núcleo fundamental que activa la convivencia escolar como valor íntegro y concomitante de la sociedad.
En este sentido, desde la antigua Grecia la construcción de la felicidad se consideraba inherente al ser, como un individuo de paz y afectividad, por ello; estos valores son derechos humanos básicos, los cuales deben estar orientados hacia una política educativa integradora que responda a la proximidad de un clima de convivencia, como aspecto fundamental de la condición humana basada en la búsqueda de relaciones sensibles con predominancia de la tolerancia, respeto, compañerismo, honestidad, solidaridad, diálogo y justicia.
De hecho, el horizonte que apunta hacia la brújula orientadora de las interpretaciones mencionadas, dominan la condición de un individuo formado como un ser de convivencia, tal como indica Yegres Mago (2004), en cuanto a que la “naturaleza humana es el convivir con la coexistencia en tanto podemos entrar en diálogo y colaboración con los demás” (p. 24).
Formar parte de una sociedad implica no sólo el reconocimiento y respeto a las normas sobre las cuales se sustenta el orden social, sino la plena disposición a la convivencia que comprende el cumplimiento de deberes y el ejercicio de los derechos humanos así como el arraigo de principios éticos y morales, que determinan la formación de un ciudadano solidario, que responde a un clima de convivencia pacífica basado en las relaciones de paz.
Es de hacer notar, que la educación ha de fomentar los valores de convivencia y la cultura de paz al atender la prioridad del desarrollo integral del hombre y dar cabida a un sentimiento de bienestar y calidad de vida de todos los miembros de la comunidad educativa.
Bajo esta concepción, la representatividad de las actividades educativas deben estar sustentadas en el alcance de esta interrelación que se focaliza desde adentro, en torno a la realidad que comparten los docentes, estudiantes, personal directivo, trabajadores administrativos y administrativas, padres, madres, representantes, responsables, obreros y obreras de las instituciones y centros educativos, que adicionan todos estos elementos axiológicos en la prosperidad de interrelaciones efectivas como parte de la construcción colectiva de la convivencia.
Esas implicaciones dan a entender que se ha de asumir de manera cotidiana, las condiciones educativas inherentes a la sociabilidad, en tanto se admita el hecho de pensar distinto, tener creencias e intereses multifocales, lo cual es algo común entre personas que conviven.
Tal como destaca Vinyamata Camp (2012), la principal característica de la condición humana es la pluralidad, en tanto sea un hecho que se le otorgue importancia al significado de ser iguales y diferentes.
"Si no fuéramos iguales no podríamos entendernos. Si no fuéramos diferentes no habría nada que comunicar, no serían posibles el discurso ni la acción" (p. 23).
En palabras del autor, la acción consiste en tomar la iniciativa, comenzar, conducir, gobernar, poner algo en movimiento, a fin que cada ser humano como agente de cambio revele lo que hace y en lo que dice cuando las personas se mantengan en interrelación. Si este puente de contigüidad se rompe, aparece la violencia como ruptura de un buen sistema de interactuaciones, puesto que no somos conscientes de la fragilidad de las acciones y una vez iniciadas, no se reconoce al otro en su pluralidad.
Sin embargo, ante cualquier eventualidad desconfigurada de este sentir y hacer de la sana convivencia humana, es necesario poner atención a la forma cómo se ha de asumir la mediación frente a situaciones de conflictos en la comunidad educativa, ya que cuando no son abordados a tiempo, o son resueltos por la vía del poder, se impone un desequilibrio en las fuerzas que llega a producir agresiones y abusos causantes de malestar entre las personas, que afectan el clima de convivencia y crean un ambiente negativo para el aprendizaje.
Por lo tanto, esta misma reflexión activa la intervención del docente, como promotor de la convivencia escolar, a través de estrategias sensibles y actitudes expuesta en la manifestación de una acción mediadora que comienza con la formación en valores, no solamente desde el punto de vista de los contenidos curriculares, sino además en las actividades tendentes a mejorar el conjunto de interrelaciones, tanto en la condición familiar como en el desenvolvimiento escolar de los niños y las niñas.
Frente a esta situación, la pregunta sobre la naturaleza de la realidad, caracteriza el dominio de la interrelación permanente en la zona de influencia social, cultural y educativa, para concretar una mesa técnica de trabajo permanente que no descuide la formación para la vida, la conectividad con el ser humano sensible de transformación y el modelo social que se proyecta basado en el reconocimiento del otro, sus necesidades y la prioridad del apoyo afectivo, que se identifica en el amor.
Bajo estas circunstancias quedan expuestos los diversos elementos relacionados con la conducta humana, la sensibilidad por el otro y el reconocimiento de los derechos humanos, que no es suficiente abordarlos en un manual de convivencia para activar el orden y la disciplina, puesto que el comportamiento ético y el apego a los lineamientos ministeriales, son el basamento de la formación que está identificada en la preeminencia de los valores.
Ahora bien, el sólo hecho de ser docente, la sensibilidad magisterial para tratar a los demás seres humanos, la educabilidad persistente en el hecho pedagógico social y el mantenimiento de interrelaciones en los vínculos sensibles de actuaciones en la praxis cotidiana, es un aval representativo de la reflexión sobre el hacer de sí mismo, desde el pensamiento y la acción docente respecto a las actitudes que se han de tomar, para aportar toda esta potencialidad del hecho de estar ahí, en el escenario propicio de mancomunidades identificadas para el hacer conjunto en la revisión de los cambios.
De acuerdo los razonamientos de Egan (1991), la naturaleza de la realidad educativa suele aceptarse como un niño para ajustar las experiencias y contemplar la articulación de concepciones asociadas a la cultura, la utilidad social y el desafío de interconectar las realidades humanas equilibradas para que actúen armoniosamente.
En el horizonte ideal de la convivencia escolar, se activan diversidad de signos, circunstancias y estrategias innovadoras, creadas en un clima social positivo de coordenadas orientadoras del docente para la negociación y el consenso, con la posibilidad de dar cabida a la promoción de la participación, al transmitir información y aprendizaje sobre la base de un modelo de vida juntos, que detecta a los otros compañeros, en un sistema de relaciones complejas psicosociales y de preeminencia en los derechos humanos.
Todas estas expresiones manifestadas en el proceso formativo de la escuela, deben constituir una práctica de contribución a la convivencia escolar, frente a lo cual se pone en juego el deber ser de las habilidades de negociación y consenso del docente, para percibir sus actuaciones efectivas en el trabajo de equipo que fomenta la cultura de paz.

CONCLUSIONES
La Filosofía se plantea qué es el valor, su esencia y alcance, su objetividad o subjetividad. Por otro lado, la Pedagogía busca la forma de operativizarlos, educar en valores, teniendo presente aspectos antropológicos, culturales, psicológicos y sociales de los mismos. Desde la perspectiva filosófica, los valores, desde el subjetivismo objetivismo, están presentes en la educación. Quedan muchas reflexiones y problemas  por abordar en torno a la axiología educativa y su proyección y aplicación de los valores.
La educación y la escuela han estado vivas en la mente y aplicación de varios autores que nos demostraron la importancia y el interés que les daban, para favorecer la formación de las personas y el progreso de sus conciudadanos y pueblos. En el contexto escolar, resurgen los valores en una transmisión de la experiencia de la vida y de los contenidos propios de cada uno, a la escuela para perfeccionamiento personal y comunitario. Resalta la solidaridad, el respeto, la tolerancia, la amistad, la convivencia, el diálogo, la interculturalidad, entre otros, en una proyección formativa ajustada a las necesidades y con una clara visión axiológica de la educación.

REFERENCIAS
MANJÓN, J.,
La axiología y su relación con la educación, en Revista de Ciencias  de   la    Educación 12 (1996) 151-168
     CIENCIAS HUMANAS  Revista de Programa de Post-Grado en Educación
     Buscador GOOGLE
Bronfenbrenner, Urie (1987): La ecología del desarrollo humano, Buenos Aires: Paidos.
Juan Martín Franco Pérez. juanma753[arroba]hotmail.com
Programa de Administración Industrial Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Cartagena. Cartagena
Vásquez, E. (1999). Reflexiones sobre el valor (I). Suplemento Cultural de Últimas Noticias, (1.606), 1-3.
Wikipedia. Enciclopedia libre. Disponible en: Wikipedia.com
Portal Católico Encuentra.com






Comentarios

  1. La convivencia pacífica resulta de la educación en valores que tengamos como seres humanos, como personas y como personas humanas. Al nacer somos considerados seres humanos porque nacemos con las características propias de la raza humana pero nos vamos haciendo personas a medida que comenzamos a convivir en sociedad, pero no es sólo el estar y existir, llegamos a ser personas humanas al tener presente que ese convivir implica el moldear mi conducta y hasta mi forma de pensar de acuerdo a las normas aceptadas en ese entorno y a nivel universal; desde el hogar hasta cualquier espacio contextual-social donde nos desenvolvamos. A su vez, se debe estar consciente que los valores van más allá del simple nombrarlos, entra aquí la parte del conflicto ético-moral sobre lo que se establece, se dice y se hace. Toda persona tiene derechos, sin embargo, los derechos individuales terminan cuando los de la colectividad inician. Lograr la paz convivencial conlleva la tolerancia y el respeto respecto a la voloración, individual y colectiva, que se tenga de cada uno de los valores.

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  2. El desarrollo de este articulo es la intervención psicosocial enfocada en el acompañamiento y fortalecimiento a integrantes de un sistema familiar padre, madre e hijos, para así brindar una solución en los aspectos encontrados en lo relacionado con el manejo de la inteligencia emocional como dinámica familiar en la solución de conflictos . La familia constituye un área de estudio y trabajo profesional bastante amplio e importante ya que es la familia la unidad funcional de la sociedad, donde busca resaltar la importancia que ejerce la familia dentro del contexto social como individual, de un ambiente armonizador donde fluya la reconstrucción en sus aspectos vitales dentro del sistema familiar basado en los vínculos éticos, morales y conductuales de cada integrante del núcleo familiar . interesante tu articulo

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  3. Buenas Noches, estimada Adriana la educacion en valores es determinante para fortalecer la base etica e integral del ser humano y se convierte en una apriorista para fortalecer la consecucion de entornos socioeducativos con empatia e identidad que favorecen la paz escolar. Saludos de parte del Dr Benny Marquez

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